Día 252: El Ángel Más Amado
Te destruí. No fue ahora. No fue el año pasado. Fue al principio. Cuando te pedí escribir la historia del cuento de hadas, le lancé una flecha envenenada a tu corazón. Destruí al ángel más amado de Dios, al más bondadoso, al más puro. Te pedí construir los cimientos de nuestro reino sobre arena movediza, y me dijiste que sí, me dijiste que sí porque tu corazon es inmenso, porque eres ingenua, porque eres inmensamente buena. No te mereces esta historia manchada, esta historia de mentira. No te merezco. Te mereces una historia de hadas, porque eres la princesa de un cuento que se está contando en otro universo. Quiero borrar todo. Yo debería haberte salvado. Quiero olvidar todo. Yo debería haberte protegido. Yo debería haber sido tu centinela, pero fui yo quien te abrió la herida que hoy no cierra.