Serie
Día 228: Declaro Luchar
Día 43, Parte 1 No he escuchado razones, ni teorías de lo sucedido en Concepción. Tan sólo recuerdo las horas previas al debacle; los soldados escapando, los helicópteros volando hacia el norte. También recuerdo al alto mando dando la orden para dejar caer una bomba atómica sobre la capital del país. Recuerdo que no les tembló la voz al momento de dar el “vamos”. No he escuchado tampoco cómo partió toda esta pesadilla. Pero si juntamos uno más uno, creo pensar que estamos frente a un accidente colateral en base al afán de poseer una de las fuerzas más incontenibles de la existencia: el control. Alguien trató de crear algo indestructible y se les fue de las manos. Lo que sigue en la historia es un hombre borrando las huellas que él mismo va dejando sobre la arena. Logré llegar a Coquimbo. Llevo más de un mes acá, no precisamente en una casa de alojamiento. Estoy prisionero en una clínica psiquiátrica militar. Me trajeron aquí luego de que me encontraran a pocos kilómetro...