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Mostrando entradas de enero, 2013
Serie

Día 228: Declaro Luchar

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Día 43, Parte 1 No he escuchado razones, ni teorías de lo sucedido en Concepción. Tan sólo recuerdo las horas previas al debacle; los soldados escapando, los helicópteros volando hacia el norte. También recuerdo al alto mando dando la orden para dejar caer una bomba atómica sobre la capital del país. Recuerdo que no les tembló la voz al momento de dar el “vamos”. No he escuchado tampoco cómo partió toda esta pesadilla. Pero si juntamos uno más uno, creo pensar que estamos frente a un accidente colateral en base al afán de poseer una de las fuerzas más incontenibles de la existencia: el control. Alguien trató de crear algo indestructible y se les fue de las manos. Lo que sigue en la historia es un hombre borrando las huellas que él mismo va dejando sobre la arena. Logré llegar a Coquimbo. Llevo más de un mes acá, no precisamente en una casa de alojamiento. Estoy prisionero en una clínica psiquiátrica militar. Me trajeron aquí luego de que me encontraran a pocos kilómetro...
Serie

Día 227: Vengo Solo

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Un año y algunos días más cumple esta historia, historia que hoy acaba. Prometí alguna vez que duraría seis meses, pero el relato exigió más. Si la seguiste fielmente, te agradezco el tiempo y el afán de verla terminar. Quizás nunca había escrito un proyecto tan largo y hoy orgulloso le pondré punto final.  He aquí la primera parte. Espero disfruten. Día 17, Parte 1 Un cartel de fondo verde y letras blanca me avisa que a diez kilómetros de inhóspita carretera se encuentra Coquimbo. De alguna forma me tranquilicé y sentí que mi lucha ya encontraría el fin. Desde Los Vilos Sara no había ejecutado movimiento alguno. Su voz tampoco se había hecho presente. Fue cuando una bala entró por el parabrisas del jeep militar, haciéndolo estallar en mil fragmentos, obligándome a frenar. La ausencia de vehículos en la Ruta 5 Norte, me dio la libertad para alcanzar altas velocidades. Al momento del disparo que me hizo parar, iba a unos 120 kilómetros por hora. Por lo mismo, el ve...
Emilia
Recuerdos

Día 226: Brujas

La señora nos miró sonriente y me dijo: "¿Ella es tu novia?" Nos miramos y nos reímos. "No. Somos amigos" contestamos ambos a coro. La dueña de la óptica no cedió terreno y enérgica vaticinó: "Pero siendo amigos se parte"  Un año y algo después Emilia duerme entre mis brazos. Pronto nos iremos de viaje. A veces nos acordamos de esa bruja.
Dones
Fantasias
Guzt
Historia Distorcionada

Día 225: Nuevo Ser

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Guzt despertó escuchando la ferocidad del mar tragándose la orilla. La arena mojada sobre el rostro le picaba y le impedía ver bien. El sol le daba incomodo en los ojos. De pronto el dolor de sus huesos ensamblándose lo electrizó de golpe. Qué momento más terrible. Las horas pasaron. Se pudo poner de pies y al frente la inmensidad del océano se presentaba como su única compañía. Supo que respirar era una nueva oportunidad. Orgulloso y extrañado agradeció a lo que fuese que lo haya dejado vivir. Fue cuando Dones apareció detrás. “¿Dónde estoy?” le preguntó “Es el Paraíso” “Entonces sí morí” dedujo. “No necesitas morir para estar en el Paraíso. Esto lo creó Karev. A demás, no creo que el día de tu muerte el Paraíso sea tu posible Nirvana” dijo irónico Dones. “¿Karev aún vive?” preguntó el rebelde. “Así es” contestó sonriente el cauto “Te derrotó ¿No lo recuerdas?” “No recuerdo nada del proceso. Es como si me hubiese hecho otra vez” contestó Guzt un poco...
Fantasias

Día 224: El Disparo (Parte 3 y Final)

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"Me quiero morir" me dijo Isidora "Quiero dejar de sentir esto. No sé lo que es. Pero quiero dejar de sentirlo. Y percibo que la única forma de dejar de hacerlo es... muriendo" Su rostro estaba deteriorado por la salinidad de sus lágrimas. El rimel bajó en finas cascadas hasta el borde de sus mejillas. Había estado en el ojo del huracán. Yo venía a salvarla. El Disparo estaba listo. "¿Crees en mí?" le pregunté de pronto. Su mirada estaba perdida en algún pensamiento. Tan sólo asintió. "Y si te digo que te puedo dar la oportunidad de evitar la muerte de Ismael" le pregunté. Soltó una risa irónica. Se giró y topó sus agónicos ojos con los míos. La frazada bajo su rostro estaba húmeda. "Si no sabes cómo tratarme en este momento, no te exijas. Será peor" me dijo lacerante. Luego volvió a acostarse. "Dijiste que creías en mí" insistí. "¿Qué pretendes?" me preguntó sin mirar. "Darte una oportunidad" l...
Fantasias

Día 223: El Disparo (Parte 2)

"El Disparo es una decisión. Si alguien decide que quiere o no quiere algo, El Disparo se activa y retrocede el tiempo en 10 años. Así la persona obra para que ese algo suceda o no" me explicó. "¿Por qué lo cree con un marco de tiempo tan grande? Si sabía que esto iba a suceder, podría haber hecho retroceder el tiempo lo suficiente para rescatar Ismael" le pregunté. Parecía ilógico. "No es ilógico. La vida se trata de sacrificio. Es una lucha por encontrar aquello que late con tanta fuerzas en nuestros interiores y que cuesta años entender. Como tal, El Disparo es el reflejo de la vida. Se trata de decidir por algo que nos traerá infinita felicidad, teniendo que primero vivir mucho dolor. El Disparo es un sacrificio. Tú lo creaste así y lo creaste para que solo una persona pudiera utilizarlo..." Me miró diciéndome con sus ojos azules quién era la persona. "Isidora" susurré. "La tía de Ismael. La hermana menor de su madre" dijo...
Fantasias

Día 222: El Disparo (Parte 1)

"Irma, una niñera de nacionalidad colombiana, se queda dormida en el sillón de sus patrones chilenos, viendo la telenovela de las 15:30. Ambos son médicos y trabajan en la clínica de la Universidad Católica" dice el hombre sentado a mi lado "Ismael de 3 años, hijo de los profesionales, despierta de su siesta y camina hasta el living del departamento ubicado en el piso 16 de un edificio en Providencia. El pequeño observa el balcón y alguna parte de su joven cerebro decide que sería divertido colgarse de ahí. Segundos después, bajo el imperioso sol, encuentra que es más entretenida la idea de cruzar las barras de seguridad. Su niñera sigue durmiendo profundamente. El calor ayuda. Está soñando algo extraño. Luego vienen algunos momentos de silencio. Una mujer ve caer al niño los 16 pisos. Son algo así como 32 metros de altura. Nada se interpone entre su pequeño y frágil cuerpo y el vacío. Se escucha el espantoso y desgarrador grito de la mujer. Suelta su bols...