Serie
Día 208: Graves Encuentros
Día 15, Parte 3 Me tuve que sobreponer a mi mismo. Me tuve que anular, escondiéndome en algún lugar de mi mente. Tuve que desprenderme. La puerta la abrió una sonriente y dulce anciana que recibió con un caluroso abrazo a Joel. Era la inquilina que les había dado hospedaje. Yo lo único que podía hacer era peinar disimuladamente todo el fondo de la antigua casa, esperando encontrar a Sara. Pero ni rastro de su ser. "Pase. Pase. Pase" me dijo la dama, dando una pequeñas palmadas en la espalda. Nervioso y casi sin palabras me apronté al interior. Joel había torcido su caminar en la primera puerta que cortaba el pasillo. Ahí había ruidos que denotaban la presencia de otra persona. Antes de girar con él, escuché como iba dejando las bolsas del pack de comida sobre el suelo, para luego escuchar la voz de ella. "Te demoraste, Joel" Quise caer al sentir como un eléctrico escalofrío me rompió todo el sistema nervioso. Las puertas del metro se abrieron en estac...