Parte Seis Un soldado le dijo al jefe de guardia de la quinta entrada a El Bosque que un vehículo iba en dirección hacia ellos a una preocupante velocidad. El jefe de la guardia, escondido a veces detrás de la oscuridad del humo que emanaba desde su cigarro, tomó los binoculares y observó la panorámica calle a bajo. Y así era, un Nissan se acercaba en dirección a ellos a alta velocidad. "Hoy día no hay cita, jefe" dijo el soldado, un cabro joven, vestido con blue jeans y una chaqueta de cuero gastada, con voz de preocupación al ver que el auto no bajaba la velocidad. "No" dijo el jefe, un tipo tranquilo y de movimientos pausados "Preparense" Al unisono, los demás hombres que custodiaban la quinta entrada, cargaron sus armas y se alistaron para derrivar al vehículo en caso de que si a dos cuadras de la posición en que estaban no se detenía. Trigésimo tercer bambú cortado. Una que otra astilla le había cortado la cara a Caroline, la cual aún ...