Serie
Día 112: El Profugo
Parte Cuatro Inexperto era quién viniera subiendo las escaleras. Hacía demasiado ruido al posar los pies sobre los escalones, los cuales crujian tras cada toque. Ni mencionar el modo en que abrió la puerta de la cocina; quizás introdujo algún alfiler y escudriñó mucho hasta desajustar los engranajes de la perillas. Emilia había despertado cuando saltó la reja y desde entonces tenía su arma bien afirmada escondida bajo la almohada. Se puso de espalda a la puerta y frente al rincón, para así darle la sensación al ladrón que estaba durmiendo. Fue entonces cuando el intruso lentamente abrió la puerta de su pieza. Ese vacío en el estomago la abordó como siempre antes de un procedimiento, pero lo anulaba con un sock de adrenalina salida de sus duros riñones. Después de unos pasos y esa incomoda sensación de una presencia detrás, vino el silencio previo al ataque. Era el momento en que el ladrón o lo fuese que era la analizaba para decidir de qué forma atacar. Es el momento que hay que apr...